jueves, 23 de octubre de 2008

... Not like you do


Estimada Marla,

Soy tan dévil que espero que seas feliz pero no tanto como lo éramos aquí. Como lo éramos allí.

Cada noche fleto aviones de papel que puedan colarse por tu ventana. Y cada vez que veo una abierta me cuelo por ella y al no encontrarte pregunto a desconocidos por ver si ellos supieran algo de tus pecados.

Resucítame de nuevo, átame a tu cabecero y clávame tu amor en el costado. Que yo no tengo memoria, que yo tengo una corona de espinas y los clavos de mi cruz son los restos secos de tu saliva.

Quiero volver a sentir el cuerpo derrotado tras mañanas eternas entregada a tus manos; sentir las neuronas desbordadas de tanto reinventarnos.

Conservo tu sabor entre mis dedos y los pulmones, de chocolate encharcados. Ahora siempre duermo con enemigos pero en las pupilas continúan grabados el brillo de tus gemidos ahogados...


... el resto, en tu bandeja de entrada.

martes, 21 de octubre de 2008

Avería y redención



Vos lo dijiste, nuestro amor fue desde siempre un niño muerto.
Sólo de a ratos parecía que iba a vivir, que iba a vencernos.
Pero los dos fuimos tan fuertes que lo dejamos sin su sangre,
sin su futuro, sin su cielo.
Un niño muerto, sólo eso. Maravilloso y condenado
Quizá tuviera una sonrisa como la tuya, dulce y honda.
Quizá tuviera un alma triste como mi alma, poca cosa.
Quizá aprendiera con el tiempo a desplegarse, a usar el mundo.
Pero los niños que así vienen, muertos de amor, muertos de miedo,
tienen tan grande el corazón que se destruyen sin saberlo.
Vos lo dijiste, nuestro amor fue desde siempre un niño muerto.
Y qué verdad dura y sin sombra, qué verdad fácil y qué pena.
Yo imaginaba que era un niño y era tan sólo un niño muerto.
Ahora qué queda.
Sólo queda medir la fe y que recordemos, lo que pudimos haber sido para él que no pudo ser nuestro.
Qué más.
Acaso cuando llegue un veintitrés de abril y abismo,
Vos donde estés llévale flores
que yo también iré contigo.

lunes, 20 de octubre de 2008

El movimiento de tus ojos mientras duermes


Vivir y olvidar.
Ordenar este desorden.
Desmentir. Desvestir.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Me encanta cuando aceleras la voz




Aprender a cuidar con tesón la conciencia de los castillos ilusorios. Aprender la resistencia al dolor de la carne. Aprender esa rebeldía que es un sí más rotundo que aquél que se pronuncia en las sendas ligeras de los encuentros amorosos. Aprender a soportar la pérdida. Aprender a asumir la culpa. Aprender a a caminar con la elegancia de quien, sabiéndose maldito, acepta la condena. ¿Existe acaso una forma más contundente de decir sí a la vida?. No hay condena mayor que la voluntad de vivir cuando de ella se es consciente, y no hay sí más intenso que aquel que se pronuncia entonces, con rebeldía.

Vivir al costado de quienes agonizan para gritar la rebeldía, sin consentir jamás.

lunes, 13 de octubre de 2008

¿Qué harás el próximo día 5?

"La patria es un sentimiento del que suelen jactarse los señoritos. Cuando llegan los trances, los señoritos la invocan y la venden. El pueblo la compra con su sangre y no la mienta siquiera...". Antonio Machado




Bola extra: ¿y tú?






domingo, 12 de octubre de 2008

Bendiciendo a quien de mi se defiende


"Occidente se entromete. Occidente con su libertad asoladora. Misionera de derechos humanos. Hicieron falta derechos ahí donde dejó de haber respeto. Hicieron falta leyes ahí donde dejó de haber comprensión. Occidente y sus derechos conquistados hace apenas dos siglos en función de una industralización esclavista. Exportándolos ahí donde el respeto y la comprensión de la naturaleza humana hacía oficio de ley. Exportando sus códigos éticos después de haber exportado sus valores de mercado, como compensación, como complemento. Después de haber introducido los valores de depredación que fomentan la competencia, la rivalidad, la envida y la insatisfacción. Sólo en una sociedad que no tiene necesidad de la unidad del grupo para sobrevivir pueden permitirse los individuos una economía del deseo y la provocación".

Chantal

sábado, 11 de octubre de 2008

Puede que todo no haya sido tal y como me has contado.
Que no sean tal y como me has contado.
Me canso de dar explicaciones.
Salto de cama en cama y aprendo a escuchar.
Y no hay mejor ni peor.
Es tan igual.
Su dolor es mi mismo dolor.



Tus monedas esperan un nuevo movimiento.